Cuando pesan tanto las alas cada escalón es un triunfo inacabado.
Salón de baile para las ideas, las palabras, los sueños...las brisas de esperanza. Mi voz como mi mejor arma.
lunes, 21 de marzo de 2011
Lunes y despedidas.
Tú en mí
sé que existes porque te he inventado, y
no lo niego, es un riesgo que asumo.
Vivo esta vida entre tus manos porque tengo
una certeza muy confusa: puedes llegar a suceder.
.
Y a veces no hay riesgo ni fuga, y no hay disparos,
y sin embargo dejamos heridas
detrás de palabras como olvido, perdón o amor.
Debe ser la forma exacta de tu risa.
Puede ser el acorde en el que tú me miras.
Cuando vuelvo sola a casa y de noche,
ni temo al frío ni temo a esas ganas enormes
de abrazarte: sólo porque sé que no podré hacerlo.
Otras noches -muchas- siento un tremendo miedo a vivirte.
.
Como si en el reverso de tus ojos ya no existiera retina
busco encontrar mi pasado y no verte,
busco pensar un futuro y que nunca más me encuentres.
.
Odio el miedo de que nunca llegues.
.
Y piso el nombre que busco con unos pies ya cansados
de cruzarse el uno con el otro, toda una vida,
sin dejar más huella que tu sonrisa.
.
Tu sonrisa que no es poco, y que puede que
cuando ya no tenga nada, simplemente,
sea todo aquello que desee de ti en mí.
.
Porque a mí los lunes y las despedidas
siempre se me dieron muy mal,
y últimamente no hago más que irme.