Al sur de tus pulmones
donde se encuentran nuestrxs alientos,
busco un dulce lecho donde perderme en el recuerdo.
Guardar constancia de las horas
que soplamos al viento,
recostarnos en el pecho y no perdernos ni un solo momento.
Por que al resurgir del alba
entre los rayos y el alma
se entrelazan nuestrxs manos, juntas, transmitiendo fuerza descontrolada.
Salón de baile para las ideas, las palabras, los sueños...las brisas de esperanza. Mi voz como mi mejor arma.
lunes, 30 de marzo de 2009
Cuando despertó no había más en su cama que el calor de una reciente batalla, cerró los ojos y recuperó los recuerdos de aquel homenaje al hermetismo, al placer, a nuestra unión. Las secuencias de los besos que recorrí por su espalda se cobraban vida, se reproducían bajo los pliegues de su piel, tan reales como el sudor, tan dolorosas como su ausencia.
El hormigueo cesó y el frío se apoderó de el. La situación le obligó a abrir los ojos.
No hacía unos minutos yo compartía ese lecho frío y tierno, acogedor y amargo. Pero la punzada del deber me llamó aquella noche arrastrandome a las calles bajo la tutela de mi misma y la luz de una luna distante, heroína anónima dejada a manos de un ideal.
Él se cerró en si mismo, no vendría conmigo aquella noche a luchar, a unirnos al asfalto, no daría sus manos como apoyo para tantas vidas y sueños, nubes de colores y planes de futuro.
***
-Siente conmigo, oh, coge mi mano y dejate inundar por esta fuerza creadora y, a la vez destructora que compone nuestra querida anarquia. Vente a formar parte de un futuro.
-Quedate dama de la noche, no mires las calles, entregadas a los excesos y los cambios revolucionarios, mirame a la cara, mis ojos hoy son tu guerra. Disfrutemos de nuestrxs cuerpos.
-Mi vida es mi lucha. Mi deber con la vida.
Si no compartes mi lucha, no compartes mi cama.
El hormigueo cesó y el frío se apoderó de el. La situación le obligó a abrir los ojos.
No hacía unos minutos yo compartía ese lecho frío y tierno, acogedor y amargo. Pero la punzada del deber me llamó aquella noche arrastrandome a las calles bajo la tutela de mi misma y la luz de una luna distante, heroína anónima dejada a manos de un ideal.
Él se cerró en si mismo, no vendría conmigo aquella noche a luchar, a unirnos al asfalto, no daría sus manos como apoyo para tantas vidas y sueños, nubes de colores y planes de futuro.
***
-Siente conmigo, oh, coge mi mano y dejate inundar por esta fuerza creadora y, a la vez destructora que compone nuestra querida anarquia. Vente a formar parte de un futuro.
-Quedate dama de la noche, no mires las calles, entregadas a los excesos y los cambios revolucionarios, mirame a la cara, mis ojos hoy son tu guerra. Disfrutemos de nuestrxs cuerpos.
-Mi vida es mi lucha. Mi deber con la vida.
Si no compartes mi lucha, no compartes mi cama.
Brisas de Esperanza
Aire, fiel mensajero de tormenta,
haz cantar a las flores que de mi florecen
y entre flores, tu me encuentras.
Libre, pura, irreducible,
desnudez invencible.
Así crezco y me muesto a tu mundo
desatando torrentes de color tras el diluvio
desterrando el gris de los sueños,
dejando tras de mi amargo sabor a esperanza...
En el futuro, en las palabras,
en la fuerza de este Nirvana.
haz cantar a las flores que de mi florecen
y entre flores, tu me encuentras.
Libre, pura, irreducible,
desnudez invencible.
Así crezco y me muesto a tu mundo
desatando torrentes de color tras el diluvio
desterrando el gris de los sueños,
dejando tras de mi amargo sabor a esperanza...
En el futuro, en las palabras,
en la fuerza de este Nirvana.
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